En pleno centro de la capital risaraldense, (carrera 9 con calle 20) está ubicado uno de los mejores cafés no solo del departamento sino del Eje Cafetero, o por lo menos así lo catalogó en 2018 la revista especializada La Barra, medio que lo posicionó en el segundo lugar en el Triángulo del Café, se trata de Benedetto, un emprendimiento que nació en 2018 y que a escasos 16 meses de haber abierto sus puertas, es uno de los preferidos de quienes disfrutan de una deliciosa bebida a base del principal producto de exportación de los colombianos.

Desde muy niña, cuando recolectaba café en la finca Rosa María, propiedad de sus abuelos, Alba Lucía Gaviria, dueña del Café Benedetto, soñaba con tener su propio negocio a base de este producto, pues no solo es consumidora asidua, sino que gracias a la experiencia heredada de su familia, se volvió una experta en la catación y preparación.

“Esta idea es un gusto muy propio porque vengo de familia cafetera, mis abuelos tienen finca de café en Medellín y yo me crie allí. Desde muy niña empecé a trabajar, a los 13 años ya estaba cogiendo café y mi infancia fue en los cafetales. Recuerdo que en el silo donde se secaba, jugaba a pie limpio en ese café, me regañaban y me sacaban (sonrisas)”, expresó Alba Lucía.

De la mano de Comfamiliar

Sin embargo, esta pereirana de 30 años de edad, siempre tuvo claro que para alcanzar su objetivo era necesario complementar la experiencia ancestral con el conocimiento que brinda la academia, y fue así como en 2014, luego de haber terminado labores en la empresa que trabajaba, optó por llegar al Instituto Comfamiliar a estudiar un programa técnico, donde sin buscarlo, a la postre encontraría a las personas que la impulsaron para convertirse en una exitosa emprendedora.

“Yo estudiaba Mercadeo en el Instituto Comfamiliar, y allí conocí al gran profesor Gerardo al que quiero y le agradezco mucho. Un día, después de clase, le conté que había renunciado a mi empresa, y que tenía una idea de negocio a la que le estaba dando forma, pero que me faltaba mucho. Entonces me comentó de la Unidad de Emprendimiento que tenían en la Caja de Compensación, me llamó mucho la atención y llegué allí”.

Desde entonces su sueño empezó a hacerse realidad, pues no solo encontró instructores capacitados que le ayudaron a dar forma a su idea, sino que de la mano de otros emprendedores con quienes compartía clase, idearon las herramientas necesarias para que la meta fuese más fácil de alcanzar.
“Empecé a asistir a las clases y me di cuenta que tenían un programa muy bien desarrollado, que íbamos siguiendo paso a paso en el que nos guiaban sobre lo que debíamos hacer. Aclaramos muchas dudas, entre todo el equipo nos ayudamos, las herramientas y los capacitadores que tiene Comfamiliar son excelentes, ellos fueron de gran ayuda”.

A la par, esta acuciosa mujer, esposa de Mauricio y madre de Angy Marcela, también se empezó a capacitar en el Comité de Cafeteros, lugar donde conoció personas del gremio quienes le ayudaron en la consecución de su idea de negocio.


Bendito Café

Luego de realizar un estudio de mercado minucioso, el cual arrojó la posibilidad de instalarse en el corazón de Pereira, Alba Lucía se lanzó al agua y el 8 de marzo de 2018 abrió por primera vez para nunca más cerrar.

“Meses antes, como los profesores de emprendimiento me lo recomendaron, empecé a estudiar la zona, a mirar a qué tipo de mercado me iba a enfrentar y así fue que me decidí por este local porque vi que era una muy buena opción, con excelente ubicación, todo con la ayuda de Comfamiliar Risaralda. Dentro de una de las clases de Emprendimiento nos enseñaron que era muy importante la opinión de las personas a las que les venderíamos nuestros productos. Entonces con mis familiares y los amigos más cercanos hice una lista de 10 nombres y ellos fueron los que finalmente eligieron a Benedetto, un nombre italiano que traduce Bendito, allí nació Benedetto Café”, acotó Alba Lucía, quien también ha cursado estudios en barismo, catación, y tostión de café. Actualmente hace parte de un taller de estudio en métodos de filtrados.

La especialidad de la casa

Aunque según ella, todos los líquidos que allí preparan han tenido muy buena aceptación, el capuchino se ha convertido en su bebida insignia, a tal punto que llegan clientes de ciudades vecinas como Armenia, Manizales y Santa Rosa de Cabal, única y exclusivamente en búsqueda de este producto a base de café espresso, lo que se ha convertido, no solo para ella sino para su familia, en toda una bendición.

“Invito a las personas que tienen grandes ideas y que quieren ser independientes, para que vayan a Comfamiliar, allí tienen las puertas abiertas para todos. Realmente el acompañamiento que ellos nos prestan y todo lo que nos brindan es maravilloso. Hacer las cosas solos es muy difícil, acompañados y guiados por profesionales es más fácil”, concluyó Alba Lucía Gaviria.



El Dato

Café Benedetto en la actualidad cuenta con tres empleados, entre ellos, Yolanda, hermana de la propietaria, quien no solo encontró allí su fuente de ingresos, sino que es apoyo fundamental para su jefa. El proyecto a corto plazo es montar una sucursal de Benedetto en otro sector de la ciudad, que estaría administrado por su esposo Mauricio, todo un negocio familiar.